Etimología de la voz NAVARRA (I)

Nunca han logrado convencernos las etimologías que se han solido dar de la voz “Navarra”, ya sea a base del accidente orográfico nava (= “colina”, “cuenca”), ya del adjetivo vasco nabar (=“leonado”). Ambas explicaciones siempre nos parecieron demasiado simples. Nosotros creímos siempre, que en el histórico nombre se ocultaba algo más profundo que todo eso. Y así en su día lanzamos una hipótesis nueva, a base de una radical de tipo semítico, árabe-hebreo, nahar, en significación de “río”. Nahar, naharra= río, ribera (1).

¿Qué eco halló nuestra explicación en los medios estudiosos del País? Nuestros medios estudiosos están quizás hartos de etimologías; por lo cual, no había de extrañar que la nuestra cayera perfectamente en el vacío, como una más. Ahora bien, nosotros de nuestra parte, no dejamos de intentar algún sondeo privado acerca del particular, hallando como resultado algunas dificultades y reparos para la aceptación de nuestras hipótesis.

Hoy reincidimos sobre el tema, tratando precisamente de deshacer aquellos reparos con que nuestro sondeo tropezara aquella vez.

Imagen de Manuel de Lekuona, escritor, expresidente de Euskaltzaindia y sacerdote (Irudia: Auñamendi Eusko Entziklopedia: http://www.euskomedia.org/aunamendi/77583#2)

Vamos a recordar nuestra teoría.

Desde luego dejemos sentado, que el nombre de “Navarra”, en tiempos, no se extendía, como hoy, a todo el territorio navarro, sino que se ceñía a una sola parte de él. Los Reyes de la primera dinastía fechaban sus Documentos, “reinando en Navarra y en las montañas”. Las montañas, por tanto, no eran “Navarra”.

Navarra era el término contrapuesto a “las montañas”. Las montañas, sin duda, eran la parte norte del Reino, posiblemente a partir de la línea Monreal-Perdón, al sur de Pamplona. Por el contrario, “Navarra” debía ser lo que hoy mismo lleva el nombre —tan cercano al primitivo traducido hoy al romance— de la “Ribera”, es decir “la región del río”, “la región del nahar”.

Por cierto que la calificación de nahar, “río”, no habría de desdecir lo más mínimo en una zona que, en efecto, estaba y está cruzada materialmente por varios ríos de la categoría del Ebro, el Arga, Aragón, Alhama y Queiles.

Pero, andando el tiempo, el nombre —parcial hasta entonces— se extendió a la totalidad del Reino. Cabría rastrear cuándo. No hace tanto a nuestro caso. Bástenos saber que, donde los Reyes primitivos empleaban la doble fórmula “reinando en Navarra y las montañas” (2), los sucesores de ellos empezaron a decir ‘Reinando en Navarra”; y no precisamente por reducción del territorio de sus dominios a sólo la Ribera, sino por extensión del nombre ribero a la totalidad del Reino, incluso las montañas.

Típica estampa de la Montaña Navarra (Irudia: http://www.turismo.navarra.es)

Dejemos asentado en segundo lugar, el hecho histórico de una ocupación secular de la zona Sur de Navarra por los árabes, conquistadores de la Península desde el siglo VIII (3). Este hecho nos da la posibilidad de que ellos impusieron este nombre a su zona de ocupación, es decir, a una parte del conjunto que la Geografía Romana llamaba vascones.

Decimos que el nombre de Navarra se extendió a la totalidad del territorio del Reino, incluso las montañas; extensión que hubo de ser por vía de conveniencia, de simplificar el nombre oficial aplicado a la unidad política que había surgido en el Pirineo. El nombre tradicional, clásico, de Vascones, resultaba un nombre gentilicio más bien que nacional. Había una conveniencia política en la creación de un nombre más apropiado a las circunstancias. Y el nombre —aunque en ámbito parcial— había surgido ya… Y, al fin, se impuso en exclusiva a todo el Reino.

Pero es que encontramos el mismo nombre, más o menos salteado también fuera del Reino, si bien en su periferia (Rioja, Alava, Burgos), ya que no precisamente por vía de imposición ni por conveniencias políticas, sí por vía de vecindad y analogía geográfica. Y precisamente, por lo que hace a nuestro caso, en aquellos puntos periféricos (Rioja, Alava, Burgos) el nombre aparece en formas variadas, variantes cuyo cotejo y comparación nos puede traer alguna luz de confirmación de nuestra teoría.

Desde luego, exteriormente, el nombre en cuestión hoy es “Navarra”. Pero, aparte de que una variante interna de él, la variante vasca, nos da un flamante Nafarra o Nafarroa (así con f, no con v), ocurre que en Alava, lindando con Vizcaya, tenemos un Nafarrate (como “Puerto de Navarra”) también con f. F, que nos aproxima notablemente a la h, gutural aspirada, de nuestro supuesto original nahar. Y, si bien —como réplica al alavés Nafarrate— hay en la Rioja (cara a Navarra, cerca de Logroño) un Navarrete, así con v, sin embargo no lejos de allí existió en tiempos una nueva interesantísima forma, que llamaremos forma h, en el nombre tan expresivo de Nahárruri (como “poblado de Naharros”), hoy Casalarrina; forma h, que queda aún más corroborada por la presencia en aquella zona riojana, de los apellidos Naharro y Najarro.

El río Najerilla, a su paso por Nájera (Irudia: http://www.minube.com)

Elemento muy significativo a este mismo propósito es también la existencia en la misma zona logroñesa del nombre Nájera, que, juntamente y a la luz del apellido Najarro, reviste la forma que podríamos llamar forma j. Desde luego, que en el nombre de Nájera (Variante Nájara) no podremos ver un origen árabe (*), ya que el nombre es anterior a la presencia de los árabes en la Península (en forma de Naggara o Naiara o Nazara existía ya en la época visigótica); pero es que no cabe dudar de que su modificación y paso del primitivo Naggara, Naiara, Nazara, Naxara, con sibilante palatizada, a la actual Nájera, Nájara, con gutural, debió ser por interferencia del nombre del Reino Pirenaico, cosa muy verosímil, tratándose como se trata del nombre de una ciudad históricamente tan influenciada en la Edad Media por la presencia del fenómeno navarro, puesto que Nájera fue, como se sabe, una especie de segunda Corte de los Reyes pirenaicos, algunos de los cuales tienen allí su sepultura.

Tenemos, por tanto, como elementos de comparación y estudio las variantes siguientes: Navarra (forma v), Nafarra (forma f), Naharr(uri) (forma h), y por fin Najarro con Nájera o Nájara (forma j). Formas todas, que, en su conjunto, nos aproximan, como decimos, tan notablemente al nahar, nuestro supuesto origen del histórico nombre.

(*) A pesar de mis dudas acerca del eco que mi hipótesis pudo hallar en los medios estudiosos del País, sé de la atención que le prestó en su día un prestigioso y atento observador de ultramar —Dr. Justo Gárate— el cual en el Boletín de los Amigos del País, año de 1959, página 430, decía lo siguiente: “Me gustaría saber qué opinan los arabistas acerca de la hipótesis del P. Lecuona, que deriva la voz NAJERA de NAHARA, que sería la pronunciación árabe de NAVARRA”. Los arabistas sin duda se dieron cuenta de que yo no hacía derivar la VOZ NAJERA de la voz NAHARA, NAVARRA, ya que expresamente decía: “La palabra (Nájera) no es de origen árabe… es de origen pre-romano (Menéndez Pidal)… no cabe pensar en la procedencia de la voz Nájera o Nájara, de la referida radical, nahar…”. Lo cual, sin embargo, nada obsta a que, como decimos más abajo, en el paso del primitivo Naggara, Naiara, Naxara, Nazara, al actual Najera o Najara, haya habido una interferencia posterior del nombre de Navarra, con gutural, Najara o Nahara.

– Manuel de Lekuona –

Anuncios

Etiquetado:, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: