Category Archives: Gure Herriko Historia

El Ferro de Álava (y II)

El monasterio de San Millán

En el monte Distercio o La Cogolla existía en esa época un monasterio fundado en el siglo V por San Millán, quien había nacido en Berceo, actual Rioja, en 473, cuando aquellas comarcas estaban sometidas al dominio del rey visigodo Eurico. Su nombre proviene del latín Aemilianus, en castellano Emiliano. A los 20 años, siendo pastor, decidió dedicar su vida a la contemplación de Dios. Se dirigió a Bilibio, en las cercanías de la actual Haro, para hacerse discípulo de un santo ermitaño llamado Felices.

San Millán junto a varios discípulos (Irudia: es.wikipedia.org)

Una vez instruido por éste, decidió apartarse del mundo, yéndose a vivir al monte Distercio o la Cogolla, próximo a Berceo, donde habitó cuarenta años. Dídimo, obispo de Tarazona, teniendo conocimiento de su santidad, le nombró párroco de Berceo, en contra de su voluntad. Otros clérigos, seguramente movidos por la envidia, le acusaron de desatender la administración de la parroquia, por lo que fue destituido y regresó al monte, donde vivió como ermitaño en una gruta que él mismo excavó en la roca, hasta su muerte a la avanzada edad de 101 años. Durante ese tiempo su fama de santo se extendió por toda la región, realizando, según la tradición, numerosos milagros. Otros ermitaños se le unieron, formándose una comunidad, que vivía en cuevas artificiales, conocidas tras la muerte del santo como monasterio de San Millán de Suso. Tras su muerte su tumba se convirtió en lugar de peregrinación.

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El Ferro de Álava (I)

Un documento del monasterio navarro-riojano de San Millán de la Cogolla nos muestra como era Álava hace mil años

El territorio histórico de Araba ha experimentado múltiples cambios a lo largo de la historia. Si nos atenemos a los documentos más antiguos, los de época romana, en lo que hoy es Álava habitaban varios pueblos, emparentados entre sí -vascones, bárdulos, caristios, berones y autrigones‑ y que se extendían también por los territorios vecinos.

Fue precisamente Roma quien dio una cierta unidad a esa variedad de pueblos que en el futuro serán conocidos como vascones. De esa manera nos encontraremos, a partir del siglo II d.C., con un poblamiento establecido a lo largo de una importante vía de comunicación, la calzada Iter XXXIV ab Asturicam Burdigala, que entraba en lo que hoy es Araba por Egino, procedente de la Iruña de Pamplona, para seguir el valle del río Zadorra.

La calzada pasaba por Mansio Alba (Albeniz), Tullonium (Dulantzi), Suestatio (Arkaia), la Iruña de Beleia y Deobriga, junto a Miranda de Ebro, para dirigirse luego hacia Viroveska (Briviesca), la ciudad principal de la Autrigonia.

Albeniz, con cumbres de la zona de Aratz al fondo (Irudia: azterlariak.org)

La influencia de esta calzada va, como es lógico, más allá del primigenio territorio alavés, constituyendo un elemento civilizador que está en el germen de la unificación de todos aquellos pueblos de común estirpe, entre los ríos Garona y Ebro, teniendo como eje la cordillera pirenaica, en el ducado de Vasconia, a partir del siglo VI (especialmente tras la expulsión de los visigodos de la Novempopulania, actual Gascuña, tras la batalla de Vouillé, en 507).

La frontera sur del Ducado de Vasconia, en permanente enfrentamiento con la Hispania visigoda, viene delimitada por el hallazgo de vestigios arqueológicos, principalmente necrópolis de guerreros, que trazan una línea que pasa por Buzaga, al sur de Pamplona, y luego por San Pelayo en Alegría-Dulantzi, Aldaieta, junto a Nanclares de Ganboa, y Finaga en Basauri (Bizkaia). Al sur de esta línea se encontraría una tierra de nadie montañosa, donde se encuentran eremitorios rupestres, como el de Laño en Treviño, a los que nos referiremos luego.

Esta frontera se mantuvo a partir del año 711, tras la desaparición del poder visigodo y la islamización de Hispania. De esa época proviene la primera mención a Álava en las crónicas hispanomusulmanas. Para ellos era Al-laua. Siendo Laua la Llanada, que hoy llamamos Lautada. Laua en euskara significa precisamente llanura o planicie. El país al que pertenecía Al-laua, según esas mismas crónicas, era la Galia Comata, que era como llamaban a esa zona fronteriza del Ducado de Vasconia que desde 769 había sido conquistado por el rey franco Carlomagno.

Ducado de Wasconia en tiempos de Odón el Grande, circa 710-740 (Irudia: es.wikipedia.org)

Los navarros

Este hecho da lugar a la aparición en la historia de unos nuevos protagonistas, los nauarri, citados en las crónicas francas como los vascones rebeldes al dominio franco. El cronista Einkhart nos dice en la biografía de Carlomagno, escrita entre 829 y 836, “Ipse per bella memorata primo Aquitaniam et Wasconiam totumque Pyrinei montis iugum et usque ad Hiberum amnem, qui apud Nauarros ortus”, es decir, “Él mismo [Carlomagno] en memorable guerra sometió primero a Aquitania y a Vasconia y todos los montes Pirineos y hasta el río Ebro, que nace junto a [las tierras de] los Navarros”.

Pura propaganda política, porque Carlomagno había visto frustrados sus deseos de dominio hasta el Ebro en 778, siendo derrotado en Roncesvalles, precisamente por los navarros, cuando se retiraba hacia Francia. Y fue también allí, en Orreaga, donde su hijo Ludovico Pío fue vencido el año 824, tras lo cual fue instaurado el Reino de Pamplona, en la persona de Eneko Xemeniz, llamado “Aritza”.

La Araba de entonces, que comprendía la Llanada y poco más, se inscribe en el territorio pamplonés, presionado por el emirato de Córdoba por el sur y por el reino astur-leonés, sucesor del de los visigodos, por el oeste. La crónica de Alfonso III de León, que nos remite a los hechos del reinado de Alfonso I (739-757), nos informa de que “Álava, Bizkaia, Alaon [probablemente Ayala]  y Orduña, ocurre que están poseídas por los suyos, del mismo modo que Pamplona, Deio y la Berrueza”.

Imagen caricaturizada del jesuita José Moret Mendi (Irudia: exprai.eus)

Una tradición recogida por el Padre José Moret Mendi, miembro de la Compañía de Jesús y cronista oficial del Reino de Navarra entre 1654 y 1687, nos dice que el rey Eneko Arista habría donado, en 839, a su alférez mayor, Eneko de Lane o de Lalanne, “un valle y monte por nombre Larrea, que dice está a  la entrada de Álava, desde el río hasta la montaña alta de Guipúzcoa llamada Arbamendi y una torre que el Rey había edificado”.

De esta manera llegamos al reinado de Sancho III el Mayor, entre 1004 y 1035, durante el que todo el territorio de lo que hoy es Álava forma parte de Navarra. De esa época, año 1025, data el documento conocido como “Ferro de Álava” o “Reja de San Millán”, en el que se relacionan los tributos que en forma de rejas de hierro pagaban los pueblos de Álava al monasterio navarro-riojano de San Millán de la Cogolla.

– Fernando Sánchez Aranaz-

El Señor de los Anillos y el Árbol Malato

Interesantísimo el artículo que Mikel Zuza publica en su blog Crónicas Irreales. Nos habla del Arbol Malato que marcara los límites del País, pero también de cómo pueden verse algunas huellas de la simbología del árbol no sólo en la Herádica y la Numismática, sino también en la obra de J. R. R. Tolkien, creador de la Tierra Media y artífice de la Trilogía El Señor de los Anillos. Eskerrik asko, Mikel!

Bandera de Gondor

La analogía parece bastante evidente. De hecho, los símbolos que salieron de la mente de Tolkien nos remiten con relativa facilidad a los presentes en la historia de Navarra, y en particular en la historia de Sancho VI el Sabio, fundador de Gasteiz.

Arbol crucífero presente en las monedas de Sancho VI el Sabio (Irudia: cronicasirreales.blogspot.com.es)

Uskara zekien kantorea

Martin Ttipia Kultur Elkartea se suma a una sentida conmemoración. Hoy se cumplen 125 años del nacimiento de Julián Gayarre, uno de nuestros nabarros más universales. Nacido en Erronkari en 1844, falleció en 1890 en Madrid, cuando aún no llegaba a la cincuentena. Su fama llegó a ser internacional en virtud de su talento para la música.

Julián Gayarre (1844-1890)

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Joxe Ulibarrena, Navarro del Año

La Asociación Cultural Martin Ttipia entregará el próximo sábado 27 de diciembre el premio Navarro del Año a Joxé Ulibarrena. Convocado en la Plaza del Palacio Eskoriatza-Eskibel, en plena Almendra Medieval de Gasteiz, el acto comenzará a las 13 horas. Desde nuestra asociación queremos rendir homenaje a su figura y, por ello, ofrecemos un perfil biográfico que permita a nuestros socios y simpatizantes acercarse a la figura de uno de los principales exponentes de la cultura y el arte de la Nabarra contemporánea.

Imagen reciente de Joxe Ulibarrena junto a una de sus obras, en Arteta (Argazkia: Iñigo Larramendi)

Imagen reciente de Joxe Ulibarrena junto a una de sus obras, en Arteta (Argazkia: Iñigo Larramendi)

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Huellas de Ínigo de Loiola en la Llanada Alavesa

El fundador de la Compañía de Jesús (junto a otros nueve compañeros, entre ellos Francisco de Xabier, cuya festividad se ha celebrado el pasado tres de diciembre), y primer prepósito general de la misma, el guipuzcoano Íñigo de Loiola, fue, hasta su definitivo establecimiento en Roma en 1538, un infatigable viajero, las más de las veces solo y a pie, hasta el punto de que él mismo consideraba que su vida había sido un peregrinaje, tanto en lo físico como en lo espiritual.

Nacido en la villa de Salvatierra de Iraurgi, actual Azpeitia, en 1491, fue el menor de once hermanos, habidos en el matrimonio de Beltrán Ibáñez de Oinatz y Loiola, cabeza de la bandería oñacina, y Marina Sáez de Likona, oriunda de Ondarroa. Conoció desde niño la vida cortesana, al ser destinado en 1502  al servicio, como paje, de la  infanta castellana Juana, hija y heredera de los Reyes Católicos, y luego, cuando ésta se trasladó a Flandes con su marido, Felipe de Habsburgo, del hijo de ambos, Fernando, en la casa del contador mayor de Castilla, el ministro de hacienda de la época, Juan Velázquez de Cuéllar, en Arévalo, donde permanecerá hasta cumplir los catorce años, en 1505.

Imagen del crucero de Narbaiza (Argazkia: Fernando S. Aranaz)

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Arrano Beltza, un estandarte con mayúsculas

El Arrano beltza (Águila de sable o negra) en la actualidad es un símbolo Nacional para muchos nabarros estatalistas, legitimistas, soberanistas e independentistas. Dicho emblema fue rescatado a finales del siglo XX por el político nacionalista Telesforo Monzón y es considerado actualmente por la masa libertaria del País, como un antiguo símbolo vascón del soberano Reino de Nabarra.

Telesforo Monzón, en una interpretación personal, crea una bandera con el Arrano beltza. Ésta es de color oro o amarillo y sobre ella aparece estampado el Arrano Beltza Personalmente, desconozco cual pudo ser el pensamiento de Telesforo Monzón para otorgar dicho color amarillo a ese estandarte. Según el historiador Erlantz Urtasun Anzano, esto pudo corresponder más bien al inicial tejido de lino que se torna en dicho color con el paso del tiempo. Es decir, el color amarillento es debido al envejecido -causado por el humo de las velas y por el paso de los siglos -del papel (de lino) en el que aparece la silueta del águila que tomó como referencia Telesforo Monzón.

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Recordando a Martin Tttipia (y II)

El Laudo

El Laudo que, por naturaleza, era de obligado cumplimiento, no satisfizo a ninguna de las dos partes, pero sirvió para acordar un tratado posterior, en abril de 1179, en el que puede leerse, “Yo mismo, Alfonso, rey de Castilla, dejo a vos Sancho, rey de Navarra y a vuestros sucesores, Álava a perpetuidad para vuestro Reino, a saber, desde Itziar y desde Durango, dentro de las actuales [fronteras], exceptuando el castillo de Malvecín ,que pertenece al rey de Castilla; y también Zuvarrutia (Zuia) y Badaia, tal cual el agua cae hacia Navarra, excepto Morillas, que pertenece al rey de Castilla; y también a partir de ahí hasta Oka y desde Oka según divide el Zadorra hasta que desemboca en el Ebro”. El original está en latín.

A pesar de todo ello, nos cuenta José María Lacarra, en la primavera de 1199 Alfonso VIII, rompiendo el pacto, remontó el valle del Zadorra y puso sitio a Vitoria. Mientras la villa resistía el cerco, los castellanos sometían otras poblaciones de Álava y Gipuzkoa. El rey de Navarra, entonces Sancho VII el Fuerte, se trasladó a al-Andalus para pedir ayuda al sultán al-Nasir. Nueve meses después, en  enero de 1200, los vitorianos no podían más y, con la mediación del arzobispo de Pamplona, llegaron a una tregua para poder entrevistarse con el rey Sancho VII, quien, ante la imposibilidad de socorrerles, les dio permiso para capitular.

Imagen de Sancho VII de Navarra (Iturria: http://lasultimasaguilasnegras.blogspot.com)

Imagen de Sancho VII de Navarra (Iturria: http://lasultimasaguilasnegras.blogspot.com)

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Recordando a Martin Ttipia (I)

Hace algo más de cinco años se presentaba en sociedad una nueva asociación cultural dedicada al estudio y la divulgación de la historia y el patrimonio de Álava, particularmente en su relación con la historia de Navarra. Dada su denominación, Martin Ttipia Kultur Elkartea, justo es explicar el por qué de su nombre. ¿Quién era Martin Ttipia?

Sello del acta fundacional de la ciudad de Vitoria sobre el poblado de Gasteiz, 1181 (Iturria: soberaniadenavarra.blogspot.com).

Sello del acta fundacional de la ciudad
de Nova Victoria sobre el poblado de Gasteiz, allá por 1181 (Iturria: soberaniadenavarra.blogspot.com.es).

Martin Ttipia era el tenente de Vitoria a finales de la primavera de 1199, cuando el rey de Castilla, Alfonso VIII, decidió violar los pactos firmados veinte años antes con el rey Sancho VI de Navarra, conocido por sus súbditos como “El Sabio”. Este rey había emprendido una labor de reconstrucción y de reorganización del reino, tras su elección en 1150 como sucesor de su padre, García V Ramírez. Este personaje había sido elegido rey por los navarros tras la división del reino pirenaico, debida a una conjura entre el conde de Barcelona, Ramón Berenguer, y el rey de Castilla, Alfonso VII, que eran cuñados a la muerte sin descendencia de Alfonso I en 1134. Pero ésa es otra historia.

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Una puntualización sobre Trebiñu

El pasado martes 18 de noviembre, en la información publicada en DIARIO DE NOTICIAS DE ALAVA acerca de la votación en el Congreso de los Diputados de la incorporación del Condado de Trebiñu a Araba, se indicaba que “el enclave aún castellano fue fundado en el ya lejano año de 1160”.

Señal de carretera que anuncia la entrada al Condado de Trebiñu.

Cartel indicador a la entrada de la localidad de Trebiñu, cabecera de uno de los dos ayuntamientos que actualmente integran el enclave (Argazkia: Josu Chávarri)

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