La Asociación Cultural Martin Ttipia entregará el próximo sábado 27 de diciembre el premio Navarro del Año a Joxé Ulibarrena. Convocado en la Plaza del Palacio Eskoriatza-Eskibel, en plena Almendra Medieval de Gasteiz, el acto comenzará a las 13 horas. Desde nuestra asociación queremos rendir homenaje a su figura y, por ello, ofrecemos un perfil biográfico que permita a nuestros socios y simpatizantes acercarse a la figura de uno de los principales exponentes de la cultura y el arte de la Nabarra contemporánea.
Huellas de Ínigo de Loiola en la Llanada Alavesa
El fundador de la Compañía de Jesús (junto a otros nueve compañeros, entre ellos Francisco de Xabier, cuya festividad se ha celebrado el pasado tres de diciembre), y primer prepósito general de la misma, el guipuzcoano Íñigo de Loiola, fue, hasta su definitivo establecimiento en Roma en 1538, un infatigable viajero, las más de las veces solo y a pie, hasta el punto de que él mismo consideraba que su vida había sido un peregrinaje, tanto en lo físico como en lo espiritual.
Nacido en la villa de Salvatierra de Iraurgi, actual Azpeitia, en 1491, fue el menor de once hermanos, habidos en el matrimonio de Beltrán Ibáñez de Oinatz y Loiola, cabeza de la bandería oñacina, y Marina Sáez de Likona, oriunda de Ondarroa. Conoció desde niño la vida cortesana, al ser destinado en 1502 al servicio, como paje, de la infanta castellana Juana, hija y heredera de los Reyes Católicos, y luego, cuando ésta se trasladó a Flandes con su marido, Felipe de Habsburgo, del hijo de ambos, Fernando, en la casa del contador mayor de Castilla, el ministro de hacienda de la época, Juan Velázquez de Cuéllar, en Arévalo, donde permanecerá hasta cumplir los catorce años, en 1505.

Imagen del crucero de Narbaiza (Argazkia: Fernando S. Aranaz)
Arrano Beltza, un estandarte con mayúsculas
El Arrano beltza (Águila de sable o negra) en la actualidad es un símbolo Nacional para muchos nabarros estatalistas, legitimistas, soberanistas e independentistas. Dicho emblema fue rescatado a finales del siglo XX por el político nacionalista Telesforo Monzón y es considerado actualmente por la masa libertaria del País, como un antiguo símbolo vascón del soberano Reino de Nabarra.

Telesforo Monzón, en una interpretación personal, crea una bandera con el Arrano beltza. Ésta es de color oro o amarillo y sobre ella aparece estampado el Arrano Beltza Personalmente, desconozco cual pudo ser el pensamiento de Telesforo Monzón para otorgar dicho color amarillo a ese estandarte. Según el historiador Erlantz Urtasun Anzano, esto pudo corresponder más bien al inicial tejido de lino que se torna en dicho color con el paso del tiempo. Es decir, el color amarillento es debido al envejecido -causado por el humo de las velas y por el paso de los siglos -del papel (de lino) en el que aparece la silueta del águila que tomó como referencia Telesforo Monzón.
Notas sobre una moción
Reproducimos a continuación la breve crónica que uno de nuestros socios ha redactado a propósito de la reciente presentación de una moción que lleve al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz a dedicar el nombre de una calle o plaza a quien fuera Tenente de la ciudad en 1199-1200, Martin Ttipia.
Lo primero que me llamó la atención de aquel Salón de Plenos fue su estrechez; el poco espacio que los concejales tenían entre sí y entre la madera noble y sus piernas, lo cual me lleva a pensar y comparar su estrechez de miras con el propio espacio que ocupan; y llegar a la conclusión de que la culpa de que aquello que el pueblo llano pide y casi nunca se cumple, en realidad, es producto del constreñimiento físico, aparte del mental. No obstante, el imperioso Alcalde ocupando su espacio amplio y majestuoso me dio la misma impresión que me producían los jueces orondos de la Audiencia Nacional; con su gesto prepotente y altivo y su seriedad pétrea cual estatua silente, me produjo la sensación de que en cualquier momento de su boca saldrían las crueles palabras: “os perdono la vida”.
Recordando a Martin Tttipia (y II)
El Laudo
El Laudo que, por naturaleza, era de obligado cumplimiento, no satisfizo a ninguna de las dos partes, pero sirvió para acordar un tratado posterior, en abril de 1179, en el que puede leerse, “Yo mismo, Alfonso, rey de Castilla, dejo a vos Sancho, rey de Navarra y a vuestros sucesores, Álava a perpetuidad para vuestro Reino, a saber, desde Itziar y desde Durango, dentro de las actuales [fronteras], exceptuando el castillo de Malvecín ,que pertenece al rey de Castilla; y también Zuvarrutia (Zuia) y Badaia, tal cual el agua cae hacia Navarra, excepto Morillas, que pertenece al rey de Castilla; y también a partir de ahí hasta Oka y desde Oka según divide el Zadorra hasta que desemboca en el Ebro”. El original está en latín.
A pesar de todo ello, nos cuenta José María Lacarra, en la primavera de 1199 Alfonso VIII, rompiendo el pacto, remontó el valle del Zadorra y puso sitio a Vitoria. Mientras la villa resistía el cerco, los castellanos sometían otras poblaciones de Álava y Gipuzkoa. El rey de Navarra, entonces Sancho VII el Fuerte, se trasladó a al-Andalus para pedir ayuda al sultán al-Nasir. Nueve meses después, en enero de 1200, los vitorianos no podían más y, con la mediación del arzobispo de Pamplona, llegaron a una tregua para poder entrevistarse con el rey Sancho VII, quien, ante la imposibilidad de socorrerles, les dio permiso para capitular.

Imagen de Sancho VII de Navarra (Iturria: http://lasultimasaguilasnegras.blogspot.com)
Una puntualización sobre Trebiñu
El pasado martes 18 de noviembre, en la información publicada en DIARIO DE NOTICIAS DE ALAVA acerca de la votación en el Congreso de los Diputados de la incorporación del Condado de Trebiñu a Araba, se indicaba que “el enclave aún castellano fue fundado en el ya lejano año de 1160”.

Cartel indicador a la entrada de la localidad de Trebiñu, cabecera de uno de los dos ayuntamientos que actualmente integran el enclave (Argazkia: Josu Chávarri)
La Batalla de Alegría: 180 años después
Preámbulo
El día 29 de septiembre de 1833, a las tres menos cuarto de la tarde, moría el rey de España Fernando VII. Ese hecho fue el detonante para el violento estallido de un conflicto, larvado desde hacía tiempo, que acaso todavía hoy no se haya resuelto, cuyo pistoletazo de salida fue el nombramiento como reina de Isabel, una niña de tres años de edad, por parte de la camarilla de ideología liberal que rodeaba a la viuda del rey, su sobrina María Cristina de las Dos Sicilias.
En esas circunstancias, el empleado de Correos Manuel González, en Talavera de la Reina, proclamó el 4 de octubre a Carlos de Borbón como sucesor de su difunto hermano, pronunciándose a su favor junto a un grupo de partidarios, que fueron reprimidos por la autoridad y seguidamente ajusticiados. Sin embargo, a pesar de su fracaso, aquel levantamiento sirvió para que en otros lugares prendiera la mecha de la rebelión. Tal cosa ocurrió, con distinta suerte, en los antiguos territorios del Reino de Navarra. Así, las sublevaciones se sucedieron en Bilbao, Orduña, Tolosa, Oñate, Salvatierra, Los Arcos y Estella, entre otros muchos lugares. Los sublevados, por apoyar el derecho al trono de Don Carlos de Borbón, fueron llamados carlistas. En Vitoria, don Valentín de Verástegui organizó a los voluntarios carlistas, pero el general gubernamental Sarsfield los venció en Peñacerrada, ocupando la capital de Álava. Tras las primeras escaramuzas, las zonas rurales quedaron bajo control de los sublevados, mientras que las capitales eran reducto de las tropas del gobierno de Madrid.
Conferencia en torno a Iruña-Veleia
Como algunos ya sabéis, Martin Ttipia Kultur Elkartea mantiene una relación de hermandad con la Asociación SOS Iruña-Veleia. Es por ello que nos sumamos desde el corazón a la convocatoria que el citado colectivo anuncia para el próximo lunes. Se trata de una conferencia sobre el calvario de las analíticas pedidas por LURMEN, que incluirá un análisis del informe presentado por el IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural Español). El encuentro servirá de cauce a la denuncia de las graves deficiencias de este informe así como de sus conclusiones manipuladas. Asimismo, se aportarán evidencias del informe que a juicio de SOS Iruña-Veleia demuestran la autenticidad de los hallazgos, y que el autor del informe no ha querido ver.



