Iohan Ramírez de Baquedano, un héroe olvidado (IV: Luchando hasta el último aliento)

Monte Aldabe con la ermita de San Marcial en la cumbre. En sus laderas cayó abatido Iohan Ramírez de Baquedano (Iturria: http://sanchogui.blogspot.com.es)

Monte Aldabe con la ermita de San Marcial en la cumbre. En sus laderas cayó abatido Iohan Ramírez de Baquedano (Iturria: http://sanchogui.blogspot.com.es)

Noain: el comienzo del fin

Poco dura la alegría en la casa del pobre… El fin de la guerra de las Comunidades en Castilla permite el retorno de las fuerzas imperiales. Éstas levantan el cerco de Logroño y obligan a las tropas legitimistas a replegarse, concentrándose en las cercanías de Noain para enfrentarse a las tropas invasoras que, se suponía, entrarían en la Cuenca de Pamplona por El Carrascal: en todas estas acciones está presente Iohan Ramírez de Baquedano. Como es bien sabido, los navarros son derrotados y diezmados el 30 de junio de 1521: el breve sueño de libertad toca a su fin.

Monumento a la batalla de Noain (Iturria: I. Larramendi)

Monumento a la batalla de Noain (Iturria: I. Larramendi)

El señor de San Martin se repliega a Arazuri, pasando luego a Pamplona y Ultrapuertos, donde detiene varios ataques dirigidos por el coronel Vera contra Donibane Garazi. Finalmente, el 20 de julio la ciudad es sitiada y asaltada. Ramírez de Baquedano es capturado y enviado a Pamplona, pero en el camino, en un enésimo acto de dignidad, se escapa.

En otoño de 1521 se produce una nueva ofensiva. En esta ocasión, no se opera directamente contra Iruñea, sino que se dirige a la toma del castillo de Amaiur (3 de octubre), para pasar luego a Senpere (Lapurdi) y atacar finalmente Hondarribia. Cruzaron para ello el Bidasoa por el vado de Behobia y tomaron el castillo de Irún-Uranzu, que controlaba el Camino Real entre Irún y el paso de Behobia. El 18 de octubre, las tropas franco-navarras entraban en Hondarribia.

Escenario de la batalla de San Marcial en la actualidad (Iturria: Google Earth)

Escenario de la batalla de San Marcial en la actualidad (Iturria: Google Earth)

Nuevamente cundió el pánico en Castilla. Tanto es así, que los gobernadores castellanos (entre ellos Adriano de Utrecht, Adriano VI desde el 9 de febrero de 1522) tienen que desplazarse a Gasteiz para coordinar la actuación de sus tropas. El invierno paraliza las acciones militares, y en primavera se producen varias escaramuzas aisladas que no alteran la situación.

San Marcial: el final del sueño

El 26 de junio de 1522 el castillo de Irún-Uranzu, en Behobia [más información en http://irunantesydespues.wordpress.com/2012/07/02/castillo-de-behobia-gazteluzar/; eso sí, fiel al relato oficial…], cae en manos de tropas guipuzcoanas, amenazando así el abastecimiento de Hondarribia. El 28 de junio el gobernador de Baiona envió varias unidades de infantería a través del vado de Behobia, entre ellas 400 lansquenetes alemanes bajo el mando de Iohan Ramírez de Baquedano, pero fueron rechazadas por las milicias de Irún.

Ruinas del castillo de Irún-Uranzu, Behobia o Gazteluzar (Iturria: Google Earth)

Ruinas del castillo de Irún-Uranzu, Behobia o Gazteluzar (Iturria: Google Earth)

Al día siguiente, domingo 29 de junio de 1522, volvieron a cruzar el Bidasoa, situándose en esta ocasión en el Monte Aldabe o Alto de San Marcial, que desde el Sur domina el castillo de Irún-Uranzu, para bombardear el castillo. Durante la noche siguiente, tropas guipuzcoanas (unos 1.500 hombres, con numerosa caballería) encabezadas por los capitanes Azcue y Ambulodi, treparon sigilosamente a las espaldas de las tropas comandadas por Ramírez de Baquedano, mientras con antorchas portadas por civiles se les hacía pensar que transitaban por el Camino Real.

Al amanecer del lunes 30 de junio de 1522, atacaron por sorpresa a la infantería alemana comandada por Iohan Ramírez de Baquedano. Éste contraatacó con brío, en dirección a las peñas de Aldabe, pero, junto con el alférez de los lansquenetes, cayó abatido por el fuego de las milicias guipuzcoanas, apostadas en dichas peñas…

Numerosos soldados de los comandados por el valeroso Señor de San Martín cayeron también en esta acción, a consecuencia de la cual se edificó la ermita de San Marcial junto al lugar de los hechos. Además, como es bien sabido, el relato oficial hace derivar de este acontecimiento el anual Alarde de Irún (30 de junio), que, en definitiva, no hace sino rememorar los antiguos alardes de las milicias forales.

Alarde de San Marcial, en Irun (Iturria: www.sanmarciales.com)

Alarde de San Marcial, en Irun (Iturria: http://www.sanmarciales.com)

Poco después, un emisario se presentó en el lugar para tratar de averiguar si el señor de San Martín seguía vivo. Al encontrar su cadáver, solicitó permiso para hacerse cargo del mismo. El capitán general de Gipuzkoa, Beltrán de la Cueva, paradójicamente sobrino del Mariscal, así lo autorizó, y así “fue llevado a Francia, su tierra (sic), donde le sepultaron”.

Y así terminó sus días, enterrado a escondidas en algún lugar desconocido de Lapurdi, a muchas decenas de kilómetros de su familia, uno de los líderes más carismáticos, incorruptibles e íntegros en la lucha por la independencia del único Estado que políticamente ha colocado a los vascos en el mapa: Nabarra, la hija de Baskonia.

Los conquistadores, empero, no tuvieron suficiente con ello. Fue excluido de los perdones imperiales de 10 de mayo de 1522 y 15 de diciembre de 1523, y su viuda siguió desposeída de su patrimonio tras el perdón general (condicionado, por supuesto, al juramento de obediencia y vasallaje) que precedió a la toma de Hondarribia, último reducto navarro independiente al Sur del Bidasoa (29 de febrero de 1524).

En 1539, la no menos valerosa Catalina seguía litigando contra Margarita de Beaumont, esposa de Diego Martínez de Álava e integrante del linaje de los Condes de Lerín, para poder obtener, al menos, la dote que había aportado a su matrimonio con Iohan Ramírez de Baquedano.

Sin embargo, nunca lograron, pese a todos sus desvelos, derrotar a Iohan Ramírez –o Remíriz- de Baquedano, señor de San Martín, en la más importante de las batallas: la de la memoria.

 BIBLIOGRAFIA:

  • Webs: amescoa.com, http://amescoa-navarra.blogspot.com.es/
  • “Las Amescoas. Estudio Histórico-Etnográfico” Luciano Lapuente Martínez. Aristubeltza, 1990.
  • “Navarra 1512-1530. Conquista, ocupación y sometimiento militar, civil y eclesiástico” Pedro Esarte Muniain. Pamiela, 2001
  • “La Guerra de Navarra (1512-1529). Crónica de la conquista española” Peio Monteano. Pamiela, 2010.
  • “La participación de las villas y las Juntas alavesas en la conquista de Navarra”, por Estíbaliz González Dios. Actas del II Congreso de Historiadores de Navarra, Oñati 2011. Txertoa, 2011.
  • “Catálogo de los Libros de Mercedes Reales del Reino de Navarra (1336-1859)”. Alfonso Etayo Pérez. Pamiela, 2011
  • “Libro de Armería del Reino de Navarra”. F.N., 1982
  • “Los Lazcano y su casa fuerte de Contrasta en Álava”. Luis Vasallo Toranzo. Ondare. 20, 2001. 241-258
  • “Estellerriko euskara Arabako eta Nafarroa Garaiko hizkeren bidegurutzean” Iñaki Camino, 2004 EUSKERA – XLIX, 2004, 2

-Iñigo Larramendi-

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