Iohan Ramírez de Baquedano, un héroe olvidado (y V: Algunas reflexiones finales)

No puedo resistirme a terminar sin dar respuesta a una pregunta que a algunos se les puede pasar por la cabeza: ¿por qué hablar ahora, en pleno siglo XXI, de Iohan Ramírez de Baquedano?

-A-

Empezando por lo más superficial: creo que nadie podrá negar que, objetivamente, las biografías de nuestro protagonista y, no la quiero olvidar, su mujer Catalina, no desmerecerían de cualquier producción histórica de esas que países de todo el mundo no tienen empacho en producir a todo lujo, como la serie “Isabel” en TVE, la coproducción europea “Enrique de Navarra”, la serie “Los Tudor”, o cualquier película británica basada en las obras de William Shakespeare referentes a distintos reyes ingleses.

Hollywood, por su parte, no dudó en echar mano de héroes escoceses como “Rob Roy” o, destacadamente, William Wallace “Braveheart”, el héroe escocés por excelencia. Producciones todas ellas, por cierto, que consiguieron altos niveles de audiencia. Y es que los pueblos que tienen una identidad sólida no tienen complejos en abordar su propia Historia.

Fotograma de "Braveheart" Iturria:  www.desdesoria.es)

Fotograma de “Braveheart” (Iturria: http://www.desdesoria.es)

-B-

Pero es que, además de eso, acompañando al señor de San Martín podemos ser testigos de toda una época de cambios sustanciales sin los cuales sería imposible entender nuestro presente.

Así, y como hemos visto, está presente en todos los escenarios importantes de la Conquista de Navarra a partir de 1512 (maticemos que Navarra ya había empezado a ser conquistada siglos antes…). De su mano vemos cómo el papel de la nobleza está cambiando, y la nobleza rural tradicional, muy ligada al territorio, se ve desplazada por una nobleza más urbana y ligada a la Corte de un Imperio en expansión; Diego Martínez de Álava es un buen ejemplo de la misma. Sobre esta clase se edificará el orden institucional e ideológico que marcará los siglos sucesivos (como comentaremos más adelante) y que llega hasta nuestros días.

No hay que olvidar tampoco el creciente peso de las ciudades en la actividad económica, así como el desarrollo de un inmenso aparato burocrático que hará posible el sometimiento al poder real. Conceptos como el espionaje y la publicidad como arma política (ejército francés, invasión francesa) pasan al primer plano. Estamos, pues, ante un cambio de Era.

Jura del Rey de Castilla como Señor de Bizkaia en Gernika (Iturria: www.euskomedia.org)

Jura del Rey de Castilla como Señor de Bizkaia en Gernika (Iturria: http://www.euskomedia.org)

-C-

Hay quien puede objetar que se resiste a reconocer este referente porque:

  • supondría poner al individuo por encima de la colectividad como protagonista de la Historia: Ciertamente, la mayoría de quienes han hecho la Historia no aparecen en los documentos. Pero no es menos cierto que todos los Estados o pueblos destacan ciertos sujetos claves de su Historia a los que consideran, más que como protagonistas, como reflejo de sus valores compartidos. Si negamos el valor de quienes han dado su vida por la libertad, ¿cuáles son nuestros valores?
  • era de clase noble, representaba sus intereses de clase: Evidentemente, esos intereses existen. Sin ir más lejos, descendientes de los Baquedano tuvieron serios conflictos con los concejos del valle, que defendieron sus derechos con vigor. Pero, en la tesitura de la conquista, todos – labradores e hijosdalgo- perdían. Ramírez de Baquedano no habría podido visitar su casa a escondidas ni recibir cartas durante su cautiverio en Atienza sin la colaboración de sus paisanos, por encima de clases.
  • era fiel a unos reyes, no a ningún concepto colectivo o nacional: Al negarse a jurar fidelidad a Carlos V, dijo el Mariscal de Navarra que no podía hacerlo porque “era obligado a guardar esta fe como buen caballero que había dado a don Juan de Labrit y a doña Catalina, reyna propietaria de Navarra, y a su patria. Miguel de Olite, secretario de Enrique II, afirmó cómo el reino comprendía “Guipuzcoa, Bizcaya y Alaba y mucha parte de Rioja hasta el holmo de Burgos”. Sobran comentarios.

-D-

Para terminar, pero no por ello menos importante, es en esta época cuando se consolidan los conceptos políticos que conforman el paradigma “tardoforal” (por oposición a la foralidad previa a las conquistas) que hoy marca completamente la política vasco-navarra de forma hegemónica, en el sentido dado al término por Antonio Gramsci.

Algunos de esos conceptos son: negación de la estatalidad vasca; desaparición del concepto de independencia negada por la fuerza; reinterpretación del concepto del Pacto o unión “eque principal”, de principio democrático a mítica justificación de la subordinación disfrazada de bilateralidad; afianzamiento de la territorialidad e institucionalización actuales, con la división propia como elemento de identidad; erradicación de toda identidad euskaldun o políticamente navarra fuera de ese ámbito territorial; mito de los territorios como Estados soberanos e indubitables sujetos de decisión política; y muchos otros que sería demasiado prolijo detallar….

 Nicolas Maquiavelo, autor de "El Príncipe" (Iturria: Wikipedia)

Nicolás Maquiavelo, autor de “El Príncipe” (Iturria: Wikipedia)

Lo resume magníficamente en 1513 (es decir, de manera coetánea) Nicolás Maquiavelo en “El príncipe” (cap. V) cuando dice que, para gobernar Estados o ciudades acostumbrados a vivir con sus propias leyes, el príncipe debe, o bien destruirlos, o bien irse a vivir allí, o bien “dejarlos vivir con sus leyes, imponiéndoles un tributo e implantando en ellas un gobierno minoritario que te las conserve fieles. Lo último no presenta excesivas dificultades, ya que, al haber sido creado dicho gobierno por aquel príncipe, sabe que no puede mantenerse sin su apoyo y su poder, por lo cual hará todo lo que esté en su mano para conservar tu autoridad”.

En esta lógica se basó el establecimiento de nuestro vigente orden institucional, y a día de hoy lo sigue haciendo exactamente igual. Deberíamos leer más a Maquiavelo…

…que indica un poco más adelante que, a la larga, “quien pasa a ser señor de una ciudad acostumbrada a vivir libre y no la destruye, que espere ser destruido por ella, pues en la rebelión siempre encontrará refugio y justificación en el nombre de la libertad y en sus antiguas instituciones, cosas que jamás se olvidan a pesar del paso del tiempo y de la generosidad del nuevo señor”.

Gracias, Maquiavelo… sea este trabajo una modesta aportación en ese sentido.

-Iñigo Larramendi-

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2 pensamientos en “Iohan Ramírez de Baquedano, un héroe olvidado (y V: Algunas reflexiones finales)

  1. jose joaquin Saldias 30 agosto, 2014 en 3:01 am Reply

    Eskerrik asko a Iñigo Larramendi. Leí las 5 partes de la investigación. Creo que fue sistematizada como contribución para la reflexión sobre el redimensionamiento de las estrategias de difusión del independentismo Nabarro y demuestra que éste último está llamado a ocupar un lugar central en la construcción de nuestra herencia cultural y en nuestra memoria colectiva. Pienso a esta investigación como un escenario de democratización de la memoria. Con respecto a las justificaciones teleológicas: ¿Acaso las necesitamos si nuestra voluntad es ser independientes? Urrundik agurrak!!!

  2. Iñigo Larramendi 30 agosto, 2014 en 4:29 pm Reply

    Ez horregatik.

    La idea esencial que subyace en los artículos es la reflexión sobre los elementos con los cuales la colectividad euskaldun o vasca o nabarra o vascona….(para mí no son sino distintas formas de denominar a una misma colectividad, a un mismo grupo humano cambiante pero omnipresente, no a dos territorios ni a un territorio que es parte de otro)…. define hoy la imagen de sí misma.

    La vida de cualquiera de nosotros, en definitiva, no es sino el lento proceso de construcción de nuestra identidad, de responder a “quién soy, de dónde vengo y a dónde voy”; y lo mismo se puede decir de los colectivos. Según cómo respondan a estas cuestiones, así será su futuro.

    Desde el momento en que los conceptos, los “apriori” sobre los que vamos definiendo esa identidad han sido construidos por quien quiere acabar con esa colectividad, o por aquellos elementos que han colaborado con el mismo, y los miembros de esa colectividad no son conscientes de ello, entonces éstos, mientras piensan que están defendiendo su identidad, en realidad estarán defendiendo su propia ocupación, su progresiva disolución. En esas estamos.

    El hecho de que las cuatro formas de denominar a la misma colectividad que he indicado al comienzo signifiquen hoy cosas distintas para la inmensa mayoría de la gente es un buen ejemplo de cómo nos van ganando la partida porque somos incapaces de defender nuestros propios conceptos: mantenemos las palabras (foralidad, vasco, Navarra, Euskadi, Euskal Herria, territorios históricos…..), pero el significado que les damos inicialmente, de manera sistemática, se va modificando para acabar significando lo que al conquistador de turno le da la gana.

    Un ejemplo reciente: el diputado general de Alava, Javier de Andrés, representante de los colonizadores, se erige en defensor de la FORALIDAD ante el proyecto de Ley Municipal promovido por el Gobierno VASCO (¿Vasco=CAV?¿Los vascos nacimos en 1980?) porque dice que menoscaba las competencias de los TERRITORIOS HISTORICOS (¿de qué momento histórico?). Es decir, que según este señor foralidad=fragmentación como seña de identidad. ¿Es éste el significado original de la “foralidad”? ¿A favor de quién va esto? Pero es que a la mayoría de nuestros conciudadanos no parece “chirriarles” mucho este tipo de conceptos, cuando no los asumen abiertamente. Cuando tu invasor dice que te está defendiendo y lo das por bueno, es que tienes un grave problema.

    El artículo, partiendo de un caso concreto (podría haber cogido muchos otros), trata de mostrar cuándo, cómo y por qué se consolidó, en su concepción vigente, ese proceso de alienación del que aun la mayoría de nuestros conciudadanos ni siquiera es consciente.

    Y ese proceso no es otro que el de progresiva conquista, división y asimilación del sujeto político que era el Estado navarro. El proceso, aún activo, de sometimiento de Euskal Herria es la consecuencia social del hecho político de la conquista de Navarra. Por eso Nabarra es hoy tabú, tanto para el conquistador, como para quien ha definido su idea de país sobre los conceptos inventados por el conquistador, como magníficamente explica Maquiavelo.

    El primer y más importante paso de un proceso independentista es la independencia de las conciencias. Y en eso creo que aún estamos muy verdes….

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