Iñaki Zugarrondo Monje (Pamplona, 1993) es un joven pamplonés cuya pasión, desde bien pequeño, tiene un nombre: Roma. Actualmente ejerce como guía turístico profesional en la capital italiana, además de en Pamplona.
Su amor por la historia antigua de la ciudad eterna y la de su tierra natal lo llevó a lanzarse en 2023 con su primera novela, Vasconum, en la que, tras una ardua labor de investigación dio con la existencia de la Cohors II Vasconum, una cohorte de guerreros vascones que lucharon como auxiliares en el ejército romano.
Ahora nos presenta su segunda novela, Águila negra, que se inicia en 1194 y abarca los años más complicados del reinado del rey navarro Sancho VII “el Fuerte”. Siendo consciente desde el comienzo de su reinado de la amenaza de los reinos vecinos, Castilla y Aragón, cuando el ataque de sus enemigos se recrudece, Sancho debe emprender un camino difícil: alcanzar un pacto con quienes se oponen a su fe. Mientras en Vitoria, cercada por las tropas de Alfonso VIII de Castilla y con Martino Chipia/Martin Ttipia al frente de la defensa, se libra un feroz asedio, el monarca navarro toma una decisión con la que busca revertir el destino de su pueblo. Esta resolución desesperada perseguirá al nuevo monarca hasta el fin de sus días.
Iñaki Zugarrondo nos transporta a uno de los reinados más controvertidos de la historia de Navarra mediante un nutrido abanico de personajes, contiendas feroces, espionajes, intrigas de poder y un protagonista tan complejo como incomprendido.
Presentación con el autor el próximo jueves 27 de noviembre, a partir de las 19:30, en Ttipia Taberna (Zapatari/Zapateria, 94A – Vitoria-Gasteiz). ¡¡Os esperamos!!
Joxe Ulibarrena (1924–2020), escultor, etnógrafo y fundador del Museo Etnográfico del Reino de Pamplona, ocupa un lugar central en la rearticulación cultural de la conciencia histórica vasco-navarra del siglo XX. Su obra —que combina escultura monumental, investigación etnográfica y museografía— puede comprenderse de manera especialmente fértil a través de los conceptos que Walter Benjamin desarrolla en “Tesis sobre la filosofía de la historia” (1940). La crítica benjaminiana al historicismo, su reivindicación de la «tradición de los oprimidos» y su noción de la memoria como un campo de tensiones políticas permiten iluminar la contribución de Ulibarrena a la relectura histórica del Reino de Navarra como Estado vasco.
Navarra como pasado discontinuo y no clausurado. La “tradición de los oprimidos”
Benjamin afirma que cada presente establece una constelación específica con determinados fragmentos del pasado. Desde esta perspectiva, el Reino de Navarra no se presenta como una entidad medieval cerrada, sino como una posibilidad histórica interrumpida que sigue resonando en el presente, es decir, como un horizonte histórico interrumpido cuyas posibilidades continúan abiertas. Durante siglos, las historiografías hegemónicas, francesa y española han tendido a subsumir la trayectoria navarra en relatos teleológicos orientados hacia la consolidación de sus respectivos Estados-nación, neutralizando así la dimensión soberana navarra. En este contexto, la obra de Ulibarrena se inserta de lleno en lo que Benjamin denomina la «tradición de los oprimidos»: aquello que las narrativas vencedoras han oscurecido. Su atención a objetos vernáculos —herramientas, estelas, iconografías y rituales— no es meramente documental, no responde a un interés folclorista, sino a la recuperación de formas de subjetividad histórica marginadas por las narrativas dominantes. Al rescatarlos, confronta la lectura homogénea que sitúa a Navarra como región periférica, reivindicando una subjetividad política propia inscrita en la cultura material. Ulibarrena reactiva un pasado que no desapareció, sino que fue silenciado, opacado, invisibilizado. Restituye la presencia política de una comunidad cuyos signos culturales habían sido desplazados hacia los márgenes del archivo oficial.
2. La escultura como configuración de “imágenes dialécticas” que irrumpen
Benjamin describe la imagen dialéctica como el instante en que un fragmento del pasado irrumpe en un “momento de peligro”. Las esculturas de Ulibarrena —figuras mitológicas, escenas rurales, personajes históricos— funcionan precisamente como imágenes dialécticas: condensan temporalidades diversas y permiten que el pasado interpele al presente. No buscan monumentalizar una identidad idealizada, sino que, mediante la creación de un espacio de tensión temporal donde el pasado aparece como exigencia crítica del presente, revelan la precariedad y el conflicto que atraviesa la experiencia vasco-navarra. En las obras de Ulibarrena, la memoria vasco-navarra se manifiesta como un campo de fuerzas en disputa. Sus esculturas no reconstituyen arqueológicamente un tiempo perdido, sino una confrontación ética con la memoria reprimida de una comunidad cuya continuidad cultural no fue lineal, sino fragmentada. En otras palabras, configuran situaciones en las que los fragmentos históricos adquieren una presencia activa que interpela las formas contemporáneas de identidad y pertenencia.
3. La etnografía como resistencia a la violencia epistémica
La advertencia benjaminiana —«ni siquiera los muertos estarán a salvo si el enemigo vence»— ilumina la labor etnográfica de Ulibarrena. Su recopilación de objetos cotidianos no es nostalgia, sino una forma de resistencia a la violencia epistémica que invisibiliza la especificidad cultural del mundo rural vasco-navarro. Al documentar herramientas, prácticas artesanales y rituales locales, Ulibarrena revela la continuidad entre la comunidad medieval y la contemporánea, continuidad que las narrativas estatales, centradas en grandes eventos políticos, han relegado a la irrelevancia. La etnografía se convierte así en una práctica de restitución histórica: un intento de reactivar los elementos culturales que sustentaron la soberanía navarra más allá de sus estructuras institucionales; y, al mismo tiempo, un cuestionamiento de la lectura que considera al Reino de Navarra como un mero residuo inerte del pasado.
4. Contra el historicismo. Soberanías alternativas y potenciales reprimidas
La crítica de Benjamin al historicismo —la creencia en un progreso lineal hacia el Estado-nación moderno— encuentra eco en el modo en que Ulibarrena subvierte las narrativas oficiales españolas. Estas presentan la Navarra medieval como antesala menor del Estado español, ocultando su larga existencia soberana y sus conexiones con la cultura vasca. Las esculturas de Ulibarrena de reyes, guerreros o figuras míticas reactivan esta memoria política reprimida, irrumpen contra la lógica de los vencedores que reescribe el pasado en función del presente estatal. Al mostrar a Navarra como un sujeto histórico diferenciado, interrumpe la teleología estatal hegemónica (española y francesa) y propone una historiografía alternativa que rescata las potencialidades anuladas por la victoria de los “vencedores”.
5. Historia “a contracorriente” y museografía como contra-memoria
Benjamin pide escribir la historia “a contracorriente”, es decir, desde las experiencias silenciadas. Ulibarrena asume esta tarea no solo en su obra artística, sino también en su museografía. El Museo Etnográfico del Reino de Pamplona no es simplemente un almacén del pasado: es una intervención crítica en el tiempo histórico. Sus colecciones —aperos, objetos rituales, arte popular— se presentan como fragmentos disponibles para formar nuevas constelaciones de sentido. El visitante reconstruye historias no registradas en los archivos estatales, dando voz a comunidades rurales casi excluidas de la historia oficial. Esta museografía funciona como una práctica de contra-memoria, que restituye agencia histórica a las comunidades marginadas por la modernización y la centralización política. En este marco, resulta pertinente relacionar la propuesta museística de Ulibarrena con la figura benjaminiana del “Ángel de la Historia”: aquel que, contemplando los escombros del pasado, busca recomponerlos sin negar sus rupturas. Ulibarrena no pretende restaurar un pasado intacto, ideal, sino reconocer las fracturas y pérdidas que constituyen la identidad vasco-navarra.
6. El “poder mesiánico débil” y la imaginación política
Benjamin atribuye a cada generación un “débil poder mesiánico”: la capacidad de redimir las esperanzas de las generaciones pasadas. La obra de Ulibarrena encarna este impulso al plantear que la soberanía navarra no es un hecho muerto, sino un potencial histórico reactivable, una reserva de posibilidades no realizadas. Sus esculturas y colecciones no solo documentan un pasado; lo replantean como posibilidad para el presente. La memoria de Navarra se convierte así en fuente de imaginación política, capaz de cuestionar las estructuras actuales de poder y de inspirar nuevas formas de autonomía cultural en el marco de Euskal Herria.
7. Conclusión. Ulibarrena como historiador benjaminiano
Desde la filosofía de la historia de Benjamin, Ulibarrena emerge como un historiador “a contracorriente”: un autor que, interrumpiendo las narrativas hegemónicas mediante la restitución de memorias y soberanías marginadas, rescata voces oprimidas. Su obra transforma la historia de Navarra en un espacio dialéctico donde soberanías olvidadas y culturas reprimidas reaparecen como desafíos al discurso hegemónico. Lejos de naturalizar la pérdida de la independencia navarra, su obra afirma la persistencia de una tradición histórica profunda cuya recuperación constituye, en términos benjaminianos, un acto de redención cultural y política.
Datorren urriaren 25ean larunbatean, goizeko 10:00etatik 14:00etara, “HABITAT, EZKUTATU DIGUTEN HISTORIA” ikastaroa antolatuko dugu Gasteizko Izaskun Arrue Kulturgunean, Beñi Agirre historialariaren eskutik. Bertan “Euskal Herriko historiaren irakurketa orokor eta sintetikoa eskainiko da, ikuspegi propiotik landuz […] Euskal Herria-Nafarroako Historia, ezin bereizi daitezkeen bi kontzeptu baitira, gure ustez”.
2013. urtean abiatutako ildoari jarraituz, aurten ere MARTIN TTIPIA KULTUR ELKARTEAk “URTEKO NAFARRA” saria emango du, saridunek euskal kultura eta nafar nortasunaren alde eginiko lana aitortzeko. José Antonio González Salazar, Joxe Ulibarrena, Eliseo Gil, Idoia Arrieta, Martin Ttipia Auzolantzerkia, Segurako Erraztiolatza Erakustokia, Asisko Urmeneta eta Peio Monteano izan dira orain arte saritutakoak.
JOSE MARI ESPARZA ZABALEGI editore eta idazle tafallarrak jasoko du aurten gure saria. Sari honekin, Gasteiz bezala hainbat mendez euskal kulturaren mugan edo “periferian” kokatu den Tafallatik, bere eskualdean eta gure herrialde osoan euskal kultura eta nafar nortasuna bultzateko egindako lana aitortu nahi dugu. Nekez uler genezake Nafarroako erdialdean poliki-poliki garatzen ari diren euskararen berreskurapena, nafar historiaren aldarrikapena eta beste hainbat gizarte aldaketa, bera eta beste lagun batzuen lana aintzat hartu gabe.
Aitortza hau aspaldi honetan kaleratu dituen bi lan mamitsuren aurkezpena egiteko baliatuko dugu. Izan ere, ekitaldian Jose Mari Esparzak Imago Vasconiae bere lan erraldoia, Euskal Herriko kartografia historikoaren adibide ugari biltzen dituena, eta laster argitaratuko dituen Zumalacárregui y la República de los Pirineos liburuak aurkeztuko dizkigu.
Hauxe izango da ekitaldiaren egitura:
Data: azaroak 30, larunbata.
11:00: “Urteko Nafarra” sari ematea, Martin Ttipia Lekuan (Traseras de Fray Zacarías).
12:00: Liburu aurkezpena. Aldabe Gizarte Etxearen Areto Nagusian.
Bego hemen ekitaldian parte hartzeko gonbitea, interesik duen orori zabaldua. Ez da beharrezkoa aldez aurretik izena ematea.
Siguiendo con la línea iniciada en 2013, este año MARTIN TTIPIA KULTUR ELKARTEA entregará nuevamente el premio “URTEKO NAFARRA “, en reconocimiento al trabajo de las personas premiadas en favor de la cultura vasca y la identidad navarra. Las personas premiadas hasta ahora han sido José Antonio González Salazar, Joxe Ulibarrena, Eliseo Gil, Idoia Arrieta, Martin Ttipia Auzolantzerkia, Segurako Erraztiolatza Erakustokia, Asisko Urmeneta y Peio Monteano.
Este año, el galardonado será el editor y escritor tafallés JOSE MARI ESPARZA ZABALEGI. Con este premio queremos reconocer su trabajo para promover la cultura vasca y la identidad navarra, desde su comarca y para todo nuestro país. Un trabajo desarrollado desde Tafalla, que, como Gasteiz, se ha situado durante siglos en la frontera o “periferia” de la cultura vasca. Difícilmente podríamos entender la recuperación del euskera que, poco a poco, se está desarrollando en la Navarra Media, la reivindicación de la historia de Navarra y otros cambios sociales sin tener en cuenta su trabajo y el de otras personas.
Aprovecharemos este reconocimiento para presentar dos sustanciosos trabajos que ha publicado recientemente. Así, José Mari Esparza nos presentará su colosal obra Imago Vasconiae, que recoge numerosos ejemplos de cartografía histórica de Vasconia, así como el libro Zumalacárregui y la República de los Pirineos que publicará próximamente.
La estructura del evento será la siguiente:
Fecha: sábado 30 de noviembre.
11:00: Entrega del premio “Urteko Nafarra”, en Martin Ttipia Lekua (Traseras de Fray Zacarías).
12:00: Presentación de los libros. Salón de Actos del C.C. Aldabe.
Vaya desde aquí la invitación a tomar parte en el acto, abierta a cualquier persona que pueda estar interesada. No es necesaria inscripción previa.
De la mano del historiador Fernando Sánchez Aranaz, repasaremos cómo se han ido dibujando las fronteras administrativas en que hoy se divide la comarca de Izki-Alto Ega. El próximo viernes 12 de julio a partir de las 17:00, en el Centro Social de Antoñana. Charla en castellano.
Fernando Sánchez Aranaz historialariaren eskutik, gaur egun Izki-Ega Garaia eskualdea banatzen duten muga administratiboak nola eratu diren laburbilduko dugu. Datorren ostiralean uztailaren 12an, 17:00etatik aurrera, Antoñanako Gizarte Etxean. Hitzaldia gazteleraz izango da.
Iñigo Larramendi ikertzailearen eskutik, eskualdearen historiaz asko esaten diguten ahaztutako bi oroimen lekuei buruz apur bat ikasiko dugu, euskaraz: Pierola (Kanpezun) eta Santa Pia (Zekuiano/Cicujanon, Arraia-Maeztuko udalean). Jarraian, bertso-afari bat ospatuko dugu Zekuianon. Zatoz!
“Mugak eta oroimen lekuak Izki-Ega Garaian” zikloaren barruan, datorren ostiralean maiatzaren 10ean, 17:30etatik aurrera, luxuzko gonbidatua edukiko dugu gurean: José Antonio González Salazar apaiza eta ikertzailea. Hitzaldia Markinez herriko Gizarte Etxean antolatuko da, udaletxe zaharrean, plaza Nagusian bertan (https://maps.app.goo.gl/KrahrZnY94ykzjgG6).
JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ SALAZAR (Gasteiz, 1940) apaiz gisa aritu da bere lanbidean, Bernedon (1967-1990) eta Zuian (1990etik gaurdaino). Bitartean, Aita Barandiaranen lanari jarraituz, “Etniker” taldeetako kidea izan da, eta bertan Bernedo eta Izki eskualdeko ikerketa etnografikoaz arduratu zen, Euskal Herriko “Atlas Etnografikoa”-ren barruan. Halaber ere, Arabako toponimia sakonean ikertu eta hainbat liburuxkatan bildu egin du. Euskaltzaindiako laguntzailea ere bada, eta gure ohiturazko erakundeetan aditu aparta da, bereziki gure eskualdean.
Haren eskutik, gure arbasoek beren lurraldea eta gizartea antolatzeko, izendatzeko, kudeatzeko eta maitatzeko moduei buruz ikasteko aukera paregabea izango dugu. Tamalez, globalizazioaren arrabolaren azpian galtzear dugun ezagutza bat, mundu bat, gure nortasuna sendotzeko ezinbestekoa dena, eta, hau goraipatu behar da, etorkizunaren erronkei aurre egiteko tresna baliotsuak ematen dizkiguna.
Ez galdu aukera hau, zatoz!!
Azgazkarien iturria: ALEA
Dentro del ciclo “Mugas y lugares de memoria en Izki-Alto Ega”, el próximo viernes 10 de mayo, a partir de las 17:30, contaremos con un invitado de lujo: el sacerdote e investigador José Antonio González Salazar. La charla se celebrará en el Centro Social de Markinez, antiguo ayuntamiento, en la misma plaza Mayor (https://maps.app.goo.gl/KrahrZnY94ykzjgG6).
JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ SALAZAR (Vitoria-Gasteiz, 1940) ha ejercido su labor como sacerdote en Bernedo (1967-1990) y Zuia (entre 1990 y la actualidad). Mientras tanto, siguiendo la estela de Aita Barandiaran, ha sido miembro de los grupos “Etniker”, en los cuales se responsabilizó de la investigación etnográfica de Bernedo y la comarca de Izki, dentro del “Atlas Etnográfico de Vasconia”. Asimismo, ha investigado en profundidad la toponimia de Araba, la cual ha recopilado en varios tomos. Es colaborador de Euskaltzaindia, y un conocedor excepcional de nuestras instituciones tradicionales, sobre todo en esta comarca.
De su mano, tendremos una oportunidad única para conocer la forma en que nuestros antepasados organizaban, denominaban, gestionaban y amaban su tierra y su sociedad. Un conocimiento -un mundo, en realidad- que, por desgracia, está a punto de perderse bajo el rodillo de la globalización, pero que es imprescindible para reforzar nuestra identidad, y que, hay que destacarlo, nos da valiosas herramientas con las que hacer frente a los desafíos del futuro.
Lizarrerritik Ega ibarrean gora joanez gero, mendebalderantz, Arkijaseko zintzurra zeharkartu bezain laster, geografikoki oso zehaztuta dagoen eskualde zabal batean sartzen gara. Kodes eta Toloño/Kantabria mendilerroen magalak hegoaldean, eta Lokiz nahiz Gasteizko mendien bizkarrak iparraldean dituelarik, Ega ibaia bere sorreran elikatzen duten ibaiadar ugariek historian zehar berezko izaera eduki duen eskualde berezia egituratzen dute. Haren bidegurutze izaerak bere ibilbide historikoa nabarmen baldintzatu du: Arabako Lautadatik Lizarrerrira eta Ebro ibarrera, Lizarrerria (Nafarroa) eta Miranda Ebroko eskualdea (Gaztela) artean… Historian zehar eremu politiko ezberdinen arteko “giltzarri” izaera horrek egitura administratibo arraroa ekarri du, logika geografikoa nahiz kulturaletik oso urrun dagoena. Oso kilometro gutxitan, arro hidrografiko, premia ekonomiko eta kultur nahiz ohitura berak partekatzen dituzten herriak Nafarroako F.K.a, Arabako probintzia (E.A.E), eta (Obekuri, Basauri) Gaztela eta Leongo F.K.aren artean banaturik daude, eta lurralde-izen ezberdinak uztartzen dituzte, hala nola “Arabako Mendialdea” edo “Trebiñuko Konderria”, besteak beste. Nola egituratu da “puzzle” arraro hau historian zehar? Zein oroimen lekuk definitzen dute eskualde honen izaera? Ziklo honetan gai hauei guztiei buruz hausnartzen saiatuko gara, errealitate geografiko nahiz kultural batu hori ahaztu gabe, eta eskualdeko jendearen parte-hartzea bultzatuz, komunitatea sortzeko asmoz. Komunitatea baita gure lurretako usadiozko antolakuntzaren oinarria.
Si desde Tierra Estella vamos remontando el valle del río Ega, en dirección oeste, en cuanto atravesamos el desfiladero de Arquijas entramos en una amplia comarca, geográficamente muy definida. Con las laderas de las sierras de Codés y Toloño/Cantabria por el sur, y las lomas que bajan desde la sierra de Lokiz y los montes de Vitoria por el norte, los numerosos riachuelos que alimentan al río Ega en su nacimiento configuran una comarca particular, que, a lo largo de la historia, ha mantenido una identidad propia. Su condición de cruce de caminos ha condicionado su devenir histórico: entre la Llanada Alavesa, Tierra Estella y el valle del Ebro, entre Tierra Estella (Navarra) y la comarca de Miranda de Ebro (Castilla) … Ese carácter de “bisagra” entre diferentes ámbitos políticos a lo largo de la historia ha tenido como consecuencia una distribución administrativa extraña, ajena a toda lógica geográfica o cultural. En pocos kilómetros, pueblos que comparten cuenca hidrográfica, necesidades económicas, cultura y tradiciones se reparten entre la C.F. de Navarra, la provincia de Araba/Álava (C.A.V.), y la C.A. de Castilla y León (Obekuri, Bajauri), y se alternan denominaciones territoriales como “Montaña Alavesa” y “condado de Treviño”, entre otras. ¿Cómo se ha ido configurando este extraño puzzle a lo largo de la historia? ¿Qué lugares de memoria definen la personalidad de esta comarca? En el presente ciclo trataremos de reflexionar sobre todas estas cuestiones, sin perder de vista esa realidad geográfica y cultural común, y buscando la participación de las gentes de la comarca para crear comunidad. Y es que la comunidad es la base de la forma de organización tradicional en nuestras tierras.